MANUEL PÉREZ TENDERO

El genio de la lámpara concedió a Aladino tres deseos: difícil elección. Este cuento nos ayuda a reflexionar sobre lo que realmente nos importa, sobre el tesoro más grande que nuestro corazón anhela; en el fondo, nos ayuda a conocernos más a nosotros mismos, a saber qué motivaciones mueven nuestros actos y qué metas, explícitas o no, nos dan fuerza para el camino.
Más antiguo que este cuento tenemos el relato de los orígenes del gobierno del rey Salomón en Israel. Él tuvo un sueño en Gabaón: Dios se le reveló en la oración y le ofreció concederle un deseo.
Salomón está empezando a ejercer su gobierno y debe prepararse bien. ¿Cuáles solían ser los deseos de los antiguos gobernantes? La victoria sobre los enemigos, el mantenimiento en el poder, las riquezas y el bienestar propio. Salomón elige otro camino: pide sabiduría para buscar el bien del pueblo que debe gobernar.
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