EL CARMELO

MANUEL PÉREZ TENDERO

Monte Carmelo

El monte Carmelo es una pequeña cadena que penetra en el mar Mediterráneo formando la bahía de Haifa. Por su cercanía al mar, es lugar de vegetación abundante y, por ello, ha estado ligado desde la antigüedad al culto de los dioses cananeos. Entre sus pequeñas montañas se forman algunos valles, propicios para los asentamientos humanos.

Del monte Carmelo provienen los restos más antiguos de un ser humano en Oriente Próximo; más tarde, fue querido por egipcios y cananeos: aparece mencionado en los anales del faraón Tutmosis III como un «monte santo».

Los textos del Antiguo Testamento cantan su belleza y exuberancia. Su historia antigua está ligada sobre todo al profeta Elías: en el Carmelo se desarrollan dos de los acontecimientos más importantes de su misión.

En el monte Carmelo sucedió el famoso torneo entre los profetas del dios cananeo Ba’al y el profeta Elías, el único profeta de Yahvé. El Dios verdadero no es el aclamado por la mayoría, el que más funcionarios tiene, sino el Dios vivo, el que actúa en la historia de los hombres. Pese a esta demostración profética de la verdad de Dios, el pueblo de Israel continuó siendo sincretista: intentaban compatibilizar el culto al Dios Yahvé, el Dios de los padres, con los dioses cananeos de la fertilidad.

El segundo episodio de la vida de Elías es más sencillo, pero no menos elocuente. Hubo una gran sequía, motivada por el pecado del pueblo. Elías sube al Carmelo, a una cueva que mira hacia el mar y, desde allí, en la presencia de una pequeña nube que sube del horizonte, sabe atisbar el final de la sequía: Dios vuelve a visitar a su pueblo para llenar la tierra de bendición.

Son dos temas muy actuales: la sequía y el sincretismo; ¿tendrán algo que ver? Cada vez más, la perspectiva ecológica se acerca más a los planteamientos de los profetas bíblicos: el pecado del hombre tiene consecuencias en toda la creación. Servir al dinero en vez de a Dios, multiplicar nuestros propios dioses de barro o de ideas y dedicarles nuestro tiempo y nuestros frutos, trae como consecuencia la deshumanización de la sociedad y el sufrimiento de la creación entera. Como diría san Pablo, solo con la libertad de los hijos de Dios la creación dejará de gemir.

Siglos después, los valles del monte Carmelo sirvieron para que algunos monjes cristianos bizantinos buscaran allí, como en tantos otros lugares de la Tierra Santa, un lugar para buscar a Dios y prepararse para la Tierra prometida definitiva. Más tarde, cuando llegaron los cruzados de la Iglesia latina, algunos eremitas empezaron también a poblar aquellos lugares, teniendo al profeta Elías, el héroe del Carmelo, como su principal paladín.

Pero ahora había una nueva figura que se situaba por encima del mismo profeta: María, nacida en una aldea muy cerca de aquí, en Nazaret. Los monjes tenían a María como modelo y compañera en su camino de esfuerzo creyente y humano. Estos eremitas darán lugar al nacimiento de la orden del Carmelo que, después de la expulsión de los cruzados de Tierra Santa, se establecerán en Europa, intentando refundarse desde las claves de las órdenes mendicantes medievales.

La orden del Carmen no ha perdido nunca esa tendencia a lo eremítico, a la soledad como camino privilegiado en la búsqueda de Dios.

De la mano de María, la Estrella del mar, la hermosura del Carmelo, nuestras órdenes religiosas tienen la preciosa misión de renovar el espíritu profético de Elías.

También hoy crece el sincretismo, también hoy se multiplican las sequías, las de la tierra y las del alma. Necesitamos profetas que nos hagan ver el engaño, que nos encaminen hacia una religiosidad verdadera; profetas que sepan atisbar la lluvia que llega, la gracia de Dios, en los pequeños signos de unas nubes minúsculas que nos visitan. Verdad y esperanza: dos claves irrenunciables para que el hombre construya, feliz, su futuro.  Miramos a María y a sus hijos e hijas carmelitas para construir, con ellos, esa verdad y esa esperanza que necesitamos como nunca.

Una respuesta a “EL CARMELO

  1. Avatar de Nana Crespo Nana Crespo 16 de julio de 2023 / 11:50 am

    Que nuestra señora del Carmen nos ilumine y seamos de verdad apóstoles y ayuda a renovar un mundo muy sin Dios. Gracias por todas estas reflexiones.

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