MANUEL PÉREZ TENDERO

Al llegar el mes de febrero, cada año, la Organización católica Manos Unidas, Campaña contra el Hambre, vuelve a despertar nuestras conciencias y a pedir nuestra ayuda para dar pasos concretos hacia el final del hambre en el mundo.
La campaña de este año, en línea con la insistencia del papa Francisco, se centra en lo que se podría llamar la «injusticia climática». Ese «cambio climático» que a todos preocupa tiene más incidencia entre los más pobres. Se habla de «descartados climáticos» ante los que es necesario abrir los ojos.
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