SU ASCENSIÓN Y NUESTRA MISIÓN

MANUEL PÉREZ TENDERO

La ascensión de Jesús a los cielos significa, ante todo, la exaltación de su humanidad, la victoria definitiva sobre la muerte. En palabras de san Pablo, aquel que se rebajó hasta someterse a una muerte de cruz es ahora exaltado por Dios, constituido Señor de toda la creación.

Pero parece una exaltación oculta, casi privada. Como dirían los primeros cristianos, aún no vemos de forma explícita que todo le haya sido sometido a Jesús de Nazaret.

Seguir leyendo