OVEJAS SIN PASTOR

MANUEL PÉREZ TENDERO

Las gentes de Galilea, en el siglo I, son definidas por los evangelios como un rebaño de ovejas sin pastor; esta condición provoca la compasión de Jesús, que los acoge y les enseña muchas cosas.

Alrededor del año seiscientos antes de Cristo, el profeta Jeremías también tiene la misma idea de las gentes de Israel; en este caso, están dispersos por culpa de aquellos que deberían ser sus pastores, pero no han cumplido su misión. Unos años más tarde, el profeta Ezequiel describirá la situación con palabras parecidas.

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