COMENZAR CON MARÍA

MANUEL PÉREZ TENDERO

En el antiguo imperio bizantino, el año civil comenzaba el día uno de septiembre. Todavía hoy, en las iglesias de tradición bizantina, el año litúrgico comienza este mismo día.

Este comienzo está relacionado con otras culturas que también celebraban en estas fechas el inicio del año; por ejemplo, en el mundo babilónico o cananeo. En el calendario judío, todavía hoy, el comienzo del año se celebra también en otoño. La causa de todo ello es la importancia del ciclo agrícola: termina el verano y la recogida de sus últimos frutos, sobre todo la vendimia en la cultura mediterránea; por otro lado, comienza un nuevo año agrícola con la siembra de los cereales que se han de cosechar el verano siguiente.

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