ID E INVITAD A TODOS AL BANQUETE

MANUEL PÉREZ TENDERO

Así comienzan las últimas palabras de Jesús en el evangelio según san Mateo: «Id y haced discípulos de todas las gentes».

Como cada mes de octubre, la Iglesia celebra en esta jornada el Domingo Mundial de la Evangelización. El lema de este año comienza como las últimas palabras de Jesús: «Id». El objetivo es un poco diferente al de san Mateo: ya no se habla de «hacer discípulos», sino de «invitar a un banquete». En el fondo, se trata de la misma realidad con matices diferentes.

Los profetas del Antiguo Testamento habían anunciado que Dios prepararía en los tiempos finales un banquete para todos los pueblos: con la Última Cena de Jesús ha comenzado ese banquete, que se extiende por todos los rincones del cosmos para que todos puedan comer la salvación de Dios.

En las palabras de san Mateo resuena un sacramento: «Haced discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo»; en las palabras del lema del Domund resuena otro sacramento, el de la eucaristía. En el fondo, uno conduce a otro: nos hacemos cristianos caminando del bautismo al banquete, del agua al pan, de la entrada en la casa a la mesa del hogar.

Debajo de la insistencia en estos sacramentos que sostienen la Iglesia, Jesús nos invita, desde los comienzos de la Iglesia hasta jornada de las Misiones de este año, a una misma cosa: «Evangelizad».

Tal vez corremos el peligro de reducir el Domund a una colecta para personas necesitadas de tierras lejanas. Creo que corremos también el peligro de reducir la misión de la Iglesia al hecho de repartir sacramentos. Necesitamos evangelizar, anunciar el Evangelio, suscitar la conversión, hacer posible que los oyentes se abran a la fe.

Algunos llevan muchos años diciendo que nuestra sociedad está sacramentalizada, pero no evangelizada; tal vez no les falte razón. Es posible que, de una manera u otra, también esté mentalizada de la necesidad de los pobres y las colectas; pero no sé si nos duele el que haya personas sin evangelizar, que no conocen a Cristo, que no han podido abrirse al gozo de la fe.

Creo que uno de los signos de la falta de evangelización de nuestros creyentes es la poca centralidad que la eucaristía de la comunidad tiene en sus vidas. No se trata, creo, de creyentes «no practicantes», sino, más bien, de cristianos «no evangelizados». Cuando alguien se encuentra con Cristo, cuando alguien se convierte, lo encontramos a menudo en la eucaristía.

La pastoral de los sacramentos suele estar bien organizada en nuestras parroquias; no sé si tiene fruto, pero, de una manera u otra, funciona. En cambio, no sé si estamos invirtiendo también en evangelizar a aquellos a quienes damos los sacramentos. Tal vez sea más difícil, pero es imprescindible.

En el evangelio de este domingo, Jesús nos propone un bautismo y una copa: ambos se refieren a compartir su entrega por amor, cumpliendo la voluntad de Dios. Ese es el significado profundo de los sacramentos del bautismo y del cáliz eucarístico: vincularnos a Jesús, hacernos compañeros suyos hasta el final, con todas las consecuencias, poniendo nuestra vida en ello.

Los hijos de Zebedeo dijeron estar dispuestos a beber ese cáliz y a recibir ese bautismo. Muchos de nosotros también bebemos el vino y también recibimos el agua, pero no sé si en el sentido en que lo dijo Jesús.

Al final, transmitiendo con pasión nuestro amor al Evangelio, solo podemos invitar a los demás: la fe será siempre un acto libre, personal, una decisión que nadie puede tomar por nosotros. Como ya nos enseñaban las parábolas de Jesús, no faltarán invitados que se excusen porque, en el fondo, no han descubierto el tesoro de la fe.

Vamos aprendiendo que nuestra pasión evangelizadora ha de ser humilde y respetuosa; sembramos… y esperamos.

Una respuesta a “ID E INVITAD A TODOS AL BANQUETE

  1. Avatar de Manuel Núñez Lopez Manuel Núñez Lopez 20 de octubre de 2024 / 1:02 pm

    …id y venid…El Señor nos implica en una dinámica que exige una aceptación en fe de esta invitación que nos consagra para recibir una promesa de vida eterna que debemos compartir…voy agradecido…Jesus me acompaña.

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