SAGRADA FAMILIA

MANUEL PÉREZ TENDERO

El domingo que se sitúa en la octava de Navidad está siempre dedicado a la Sagrada Familia. Este año, además, coincide con la inauguración del Jubileo de la misericordia en las diócesis: bella coincidencia para sembrar jubileo y esperanza, muy especialmente, en la familia y desde la familia.

Son varias escenas bíblicas las que nos presentan a María, José y el Niño por los caminos de la historia en la infancia del Dios encarnado. En este ciclo, leeremos el texto del Niño perdido y hallado en el templo. Muchos son los matices que esta lectura nos muestra; subrayamos tres de ellos.

El lector del texto, junto con María y José, no comprenden muy bien la respuesta del Niño, la actitud del Hijo de Dios ante sus padres. ¿Cuál es el mensaje? Quizá debe permanecer en el misterio; el mensaje fundamental, tal vez, está en la actitud de María: guarda en su corazón, también aquello que no comprende.

Creer no siempre es entender, interpretar la Palabra no siempre es descubrir su sentido: a menudo, se trata de guardar en la memoria para que esa Palabra produzca fruto en nosotros según los tiempos de Dios. A veces, no se trata de comprender un texto o una escena, sino de guardarlo en el alma para que, en el futuro, comprendamos nuestra vida desde las claves del texto.

San Lucas es un evangelista que subraya mucho la importancia de reflexionar, recapacitar: el pueblo lo hizo cuando nació Juan Bautista, María lo hace desde la llegada de Gabriel, también lo hará el hijo pródigo para poder volver al hogar. No es suficiente con oír: debemos guardar en el corazón, rumiar la Palabra.

La escena en el templo finaliza con Jesús regresando a Nazaret para vivir en obediencia a sus padres. Este es el segundo mensaje del texto: la importancia de la obediencia, de «aprender a obedecer» diría la carta a los Hebreos.

La obediencia no es un signo de debilidad o inferioridad: es evidente que Jesús, el Hijo de Dios, es más importante que José y María, pero debe obedecer a estos padres humanos para vivir como hombre su filiación eterna frente a Dios. La verdadera obediencia no es un límite a nuestra libertad, sino la forma filial de vivir el amor. Somos criaturas, somos hijos: sabemos que estar pendientes del amor de Dios y su voluntad es la clave para acertar en la vida.

Desde el comienzo de sus días entre nosotros, el Hijo de Dios es maestro de vida para nuestra condición humana, vive y nos enseña a vivir las claves para ser verdaderamente hombres y mujeres completos, maduros, felices.

La tercera idea que querría subrayar de esta escena llega también al final, como una especie de breve sumario que san Lucas repite un par de veces: «El Niño crecía en estatura, en sabiduría y en gracia». ¿Puede crecer el Hijo de Dios? Sí, porque se ha hecho hombre.

Ayer, celebrando la Eucaristía en una residencia de ancianos, les preguntaba que hasta qué edad estaba creciendo el ser humano. No había mucho acuerdo: algunos callaban, otros, hablaban de los treinta años… Creo que estamos creciendo siempre, hasta la muerte; todo en la vida es oportunidad para seguir creciendo, sobre todo en sabiduría y en gracia, en amor a Dios y a los demás, en humanidad, en filiación.

San Pablo, en su ancianidad, también lo decía en sus cartas: cuando el cuerpo va encontrando límites y parece que se desmorona, el hombre interior sigue creciendo. En muchas ocasiones, perder es ganar, necesitar es amar. Caminar siempre es una condición irrenunciable del ser humano, aunque nuestros pies se nieguen a obedecer.

El Hijo de Dios se ha hecho hombre para acompañarnos en este camino de madurez en que consiste nuestro ser de criaturas. Él es pastor nuestro y camino mismo de nuestra propia humanidad; él crece con nosotros para que no nos cansemos nunca de crecer.

Que el Año Nuevo, a punto de comenzar, sea oportunidad para seguir creciendo como hijos de Dios de la mano del Hijo de María.

¡Feliz Año Nuevo!

2 respuestas a “SAGRADA FAMILIA

  1. Avatar de Manuel Manuel 29 de diciembre de 2024 / 12:30 pm

    La fe nos consagra para vivir en comunidad y recibir el Espiritu Santo que nos plenifica para formar una familia unida y feliz…deseando buen año para todos los cautivados por la palabra…sigo caminando con ayuda de Dios.

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  2. Avatar de Mariel Andrea Rótolo Mariel Andrea Rótolo 29 de diciembre de 2024 / 12:50 pm

    Amén!!!! 🙏 Muchas gracias Padre Manuel

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