REYES Y DONES

MANUEL PÉREZ TENDERO

Los Magos llegan de Oriente. En principio, esta doble realidad de la que nos habla san Mateo, no tiene un significado muy positivo.

En Israel está prohibida la magia y la adivinación. Cuando Moisés intentaba liberar a los israelitas de Egipto, los magos de aquel país se oponían a sus plagas e intentaban convencer al faraón para que no dejara salir a Israel. También se interpretó como mago al profeta moabita Balaám, que intentó maldecir al pueblo de Israel en el desierto.

Al Oriente de Israel está Mesopotamia, cuna de una civilización que Abraham debió dejar atrás, junto con toda su religiosidad. También de Mesopotamia vendrá la destrucción de Jerusalén y su templo en tiempos de Nabucodonosor.

Seguir leyendo