
Manuel Pérez Tendero
El pasado seis de enero, festividad de la Epifanía del Señor, la Iglesia celebr tuaba la Manifestación de Jesús desde tres acontecimientos principales de su vida: la adoración de los magos en Belén, el bautismo de Jesús en el río Jordán y el milagro del vino en las bodas de Caná.
En estos tres hechos, lejanos en el tiempo, Jesús nos manifiesta su misterio y es posible creer en él y adorarlo como Hijo de Dios entregado a nosotros para la salvación.