MANUEL PÉREZ TENDERO

En los tiempos del desierto, cuando Moisés conducía al pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida, necesitó buscar ayudantes para la ingente tarea de conducir un pueblo hacia la libertad. El Espíritu de Dios fue derramado sobre aquellos que habían sido elegidos para compartir su carga, pero Moisés hubiera deseado que todo el pueblo recibiera el Espíritu para poder ser profeta de Dios.
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