MANUEL PÉREZ TENDERO

Las lecturas de este domingo nos hablan claramente de la oración. Desde las tres lecturas que se nos proponen, nos atrevemos a formular una triple consideración sobre la importancia de la oración para los creyentes.
Por un lado, en el Evangelio, Jesús insiste en la necesidad de la perseverancia en la oración. No es suficiente con rezar en momentos de euforia, o de sufrimiento, sino en todo momento, siempre, sin desfallecer. Si la fidelidad es la clave del amor, la constancia es la clave de la oración que, en el fondo, es un misterio de amor.
Seguir leyendo