MANUEL PÉREZ TENDERO

La llegada de Constantino al poder en Roma supuso el final de las persecuciones de la Iglesia. Uno de los signos principales del cese de la persecución fue la construcción de iglesias suficientemente grandes para albergar al pueblo cristiano en torno a su obispo. Para construir estas iglesias no se siguió el modelo de los antiguos templos paganos, griegos o romanos, sino un modelo civil: la basílica. La concepción cristiana del templo difiere de la concepción pagana: Dios no se hace presente ante todo en un edificio, sino en una comunidad que se reúne para recibir a su Señor.
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