GAUDETE

MANUEL PÉREZ TENDERO

Los colores de las velas de la corona de Adviento se han multiplicado, expresando sentimientos con muchos matices. En principio, las cuatro velas de la corona de Adviento deben ser moradas o, mejor, tres moradas y una de color rosado, que es la que se enciende, precisamente, en este tercer domingo de Adviento. También el sacerdote suele revestirse en este domingo con el color rosa que matiza el morado de todos los demás domingos de Adviento.

Seguir leyendo

LLENA DE GRACIA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Uno de los personajes fundamentales del Adviento es, sin duda, el profeta Isaías. Entre sus oráculos, el más repetido en este tiempo es el de la virgen embarazada que, en medio de la destrucción de la guerra, se convierte en un signo de esperanza para el rey y para todo el pueblo.

En María de Nazaret, a punto de dar a luz al Hijo de Dios, se cumple plenamente la profecía de Isaías: ella es la imagen más perfecta del Adviento. En el tiempo que trascurre desde su «Amén» al ángel de Dios en Nazaret, hasta que da a luz a su hijo en Belén, tenemos un tiempo de embarazo y puro Adviento, de espera segura en la llegada del Salvador.

Seguir leyendo

EL COLOR DEL FUTURO

MANUEL PÉREZ TENDERO

Hemos comenzado, un año más, el tiempo de Adviento. El Adviento tiene que ver con la anticipación: este año, he tenido la suerte de poder anticiparme comenzando a celebrar el Adviento ayer, sábado, por la mañana. Lo hice con un grupo de ancianos: de forma habitual, celebramos la eucaristía en la residencia en la mañana del sábado.

Nuestra asamblea estaba llena de límites: apenas un par de ellos se podían poner de pie. En el comentario a la palabra de Dios, les preguntaba sobre el futuro: cómo veían ellos el futuro de nuestra sociedad y su propio futuro personal. La palabra “negro” era la más repetida; una de las ancianas se atrevía a decir que lo veía “gris”.

Seguir leyendo

CRISTO REY

MANUEL PÉREZ TENDERO

Con la mirada puesta hacia el futuro, al fin de los tiempos, celebramos hoy la fiesta de Jesucristo, rey del universo. Él es ya rey de todo, ha sido nombrado por Dios con su muerte y resurrección, pero vivimos a la espera de la manifestación plena de su reinado.
¿Qué tipo de rey es este en quien creemos, que lo es ya, pero que todavía no se ha manifestado plenamente?
Jesús de Nazaret es un rey que no ha sido nombrado por nosotros, sino por Dios. Su autoridad, su poder, su victoria, no depende de nuestra adhesión, ni del número de personas que apoyan su causa; los seguidores no sostienen su éxito, sino la gloria del Padre. No le hemos elegido nosotros a él, sino él a nosotros: él nos invita a ser miembros de su reino nuevo que se ha inaugurado para todos. Si no le seguimos, quien pierde no es él, sino nosotros.

Seguir leyendo

LOS TIEMPOS FINALES

MANUEL PÉREZ TENDERO

Las lecturas dominicales del final del año litúrgico y de los comienzos del Adviento son bastante similares: su temática fundamental es el final de los tiempos. La diferencia está en el cambio de ciclo y, por ello, de evangelista. Este domingo seguimos leyendo el evangelio según san Marcos; dentro de un par de semanas, cuando comencemos el Adviento, daremos paso al evangelio según san Lucas.

Seguir leyendo

IV. Carta a los Hebreos: El rito de Melquisedec

Ya hemos visto y reflexionado que Jesús puede ser (y de hecho es) Sacerdote. La pregunta ahora es: ¿cuándo ha sido ordenado sacerdote? a eso dedica estos capítulos centrales el autor de Hebreos.
Partiendo de la fiesta judía del Yom Kipur identificará el rito de Melquisedec con el Misterio Pascual: Jesucristo es sacerdote eterno porque ha entrado, una vez para siempre, en el Templo de Dios; ya que su muerte y resurrección son un verdadero sacrificio.

LA VIUDA Y EL PROFETA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Las lecturas de este domingo vuelven a presentarnos el ejemplo de la viuda pobre que echó unas monedillas en el templo: precioso y entrañable texto en el que Jesús nos enseña muchas cosas. Ya hemos hablado en alguna ocasión de ese gesto en estas páginas; por eso, os invito a considerar el caso de otra viuda, la mujer de Sarepta, que está relacionada con el profeta Elías.

Las viudas, junto con los huérfanos y los emigrantes, son, en el Antiguo Testamento, las tres categorías típicas de personas necesitadas. Las leyes de Moisés los protegen y los profetas insisten en llamar a todo el pueblo a la solidaridad con ellos: ahí se sitúa la verdadera religiosidad. Esta perspectiva llega hasta el Nuevo Testamento: la carta de Santiago sería el ejemplo más claro de esa moral que tiene en cuenta a los más necesitados.

Seguir leyendo

ESCUCHA, AMA, RECUERDA

MANUEL PÉREZ TENDERO

La Shema` es la oración más importante de la religión judía. El fiel israelita la repite varias veces cada día e intenta vivirla con toda intensidad.

El mandamiento clave de esta oración es: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda la mente y con todas las fuerzas». El amor es la esencia de la religiosidad bíblica: Moisés lo dijo y Jesús lo repite. Entre ambos, los profetas no se cansan de recordarlo: «Amor quiero y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos», nos insiste el profeta Oseas; se trata de conocer a Dios, de amarlo cada día con mayor intensidad. Jesús unirá este mandamiento deuteronómico a otro que aparece en el libro del Levítico: amar al prójimo como a uno mismo.

La clave de la religión bíblica es, por tanto, el amor, la relación personal con Dios. En la oración de la Shema’ este amor se recita acompañado de otros ingredientes fundamentales. Vamos a repasarlos.

Seguir leyendo