
Antes de llegar la Navidad, la Iglesia nos invita a vivir una visita.
No sé cuál fue la última visita que ustedes recibieron en casa. Quizá, con la pandemia, no abunden estas visitas en los últimos meses. No sé, tampoco, si fue una visita inesperada o conocida; no sé si fue fuente de alegría o trajo, más bien, preocupación y dificultades.
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