
Es un monte redondeado, aislado en medio de la llanura; desde antiguo ha llamado la atención de sus habitantes y se convirtió en lugar de culto. Muy cerca de la depresión que forma el río Jordán, se sitúa el monte Tabor, en la llanura de Esdrelón, que separa las montañas de Galilea, al norte, de las colinas de Samaría, al sur.
Desde los primeros años del cristianismo, aquel monte singular fue identificado con el lugar en el que Jesús subió con tres discípulos para vivir la experiencia de la transfiguración.
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