Hace muchos siglos, Jesús de Nazaret lanzó una pregunta que quedó sin contestar: «Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?».
La impresión que dan nuestros pueblos, los contenidos de nuestros medios de comunicación, los valores que la sociedad maneja en el día a día, parecen indicar que la fe está en horas difíciles y, probablemente, todavía no ha llegado a su punto más bajo.
¿Estaremos ante un ciclo de increencia que se superará, al menos en algunos lugares, muy pronto? ¿Estamos ante otro signo de esa «decadencia de occidente» que algunos apuntan?
Jesús de Nazaret veía en sus propios discípulos una fe muy insignificante y, por tanto, infecunda, impotente. También desde aquí podríamos hacernos preguntas: ¿falta la fe en la humanidad, en la sociedad, o esa falta es más palpable entre los mismos discípulos?
Seguir leyendo