MANUEL PÉREZ TENDERO

«Era necesario que el Mesías padeciera, así está escrito en Moisés y los profetas»: esta afirmación de fe de los inicios del cristianismo, ¿es la interpretación puntual de un hecho del pasado, aplicado solo a Jesús, o es la clave para comprender la historia posterior de los seguidores de Jesús?
¿Cómo se llegó a la «inteligencia de la cruz»?
Podemos afirmar que el pueblo de Israel, con los discípulos incluidos, no estaba preparado para aceptar un Mesías fracasado. La cruz de Jesús no es el cumplimiento directo de unas Escrituras que eran comprendidas de forma clara por los miembros del pueblo de Dios. El movimiento fue el contrario: desde la cruz, gracias a la resurrección, se fueron comprendiendo las Escrituras y el aparente fracaso de Jesús desde la perspectiva del plan de Dios, cuyos caminos no son los nuestros.
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