OVEJAS SIN PASTOR

MANUEL PÉREZ TENDERO

Las gentes de Galilea, en el siglo I, son definidas por los evangelios como un rebaño de ovejas sin pastor; esta condición provoca la compasión de Jesús, que los acoge y les enseña muchas cosas.

Alrededor del año seiscientos antes de Cristo, el profeta Jeremías también tiene la misma idea de las gentes de Israel; en este caso, están dispersos por culpa de aquellos que deberían ser sus pastores, pero no han cumplido su misión. Unos años más tarde, el profeta Ezequiel describirá la situación con palabras parecidas.

En el siglo XXI, ¿cómo están las gentes que conocemos? Aparentemente, todo funciona bien: las terrazas de los bares están llenas, la televisión y las redes sociales nos ofrecen un mundo repleto de bienestar y todos los actores de los anuncios ríen y cantan de forma llamativa. Pero no parece ser esta la realidad profunda y cotidiana de las cosas.

¿No vemos también ahora una sociedad repleta de personas que están «como ovejas sin pastor»? La soledad profunda, la falta de motivación y de metas, la desesperanza con que miramos el futuro: ¿qué nos falta?

Si miramos dentro de la Iglesia, ¿qué horizonte contemplamos? Las ovejas sin pastor, ¿están solo fuera de la comunidad cristiana?

¿Quiénes son los pastores que deberían congregar el rebaño y conducirlo por cañadas que alimentan y descansan?

El profeta Jeremías parece hablar del rey de Jerusalén y los gobernantes, Ezequiel parece referirse más bien a los sacerdotes: ¿quiénes son los referentes que nos ayudan hoy a encontrar el camino y a no vernos abandonados y sin rumbo?

Son muchos los que quieren controlar nuestra vida y conducirnos por los caminos que ellos han proyectado para ejercer el poder sobre la sociedad. Pero, al final, son asalariados a quienes no les importa el rebaño, buscan solo alimentarse de su leche y aprovecharse de su lana. Controladores tenemos muchos, pero abundan poco los pastores.

Al pastor le importa el rebaño, camina a su lado, conoce a cada oveja; su gloria está en entregarse a las personas, no en servirse de ellas para escalar puestos.

Parece que hay pocos pastores; es más, cuando miramos de cerca, parece que esta escasez no está solo en el número, sino en la dedicación.

Nosotros sabemos que el único pastor verdadero y definitivo ha sido Jesús de Nazaret: él se ha acercado al rebaño y comparte su destino, quiere a cada oveja y la llama por su nombre; cuando llega el lobo, arriesga su vida y está dispuesto a morir por el rebaño. Nosotros creemos que esta sociedad, mientras no se vuelva para mirar de frente a Jesús de Nazaret, seguirá sin rumbo, con necesidad de unidad, de motivación y de meta.

Cuando reconocemos esto, cuando Jesús mismo ha sido experimentado como pastor de forma personal por cada uno de nosotros, entonces, pueden surgir pastores que nos cuiden en su nombre.

No necesitamos solo expertos en comunicación y relaciones públicas, personas simpáticas y preparadas, voluntarios de la solidaridad: necesitamos sacramentos de Jesús pastor, ovejas que, en su nombre, nos cuidan y nos conducen, hermanos que transparentan su ternura y nos hacen llegar su cariño por cada uno de nosotros.

Dios prometió «un solo rebaño y un solo pastor»: ese pastor ya habita entre nosotros, pero no acabamos de ser su rebaño, no acabamos de ser un solo rebaño; vivimos dispersos entre nosotros y alejados del pastor, nos hemos cansado de caminar y nos resulta difícil encontrar las fuerzas para retomar la senda. Nos falta él y, por eso, tal vez nos faltan pastores en su nombre, que vengan de su regazo y nos conduzcan tras sus huellas.

Una semana más, en el corazón eucarístico de la Iglesia, el Pastor volverá a mirarnos con compasión y nos enseñará muchas cosas; él nos enviará amigos en su nombre que despierten en nosotros la sed de su presencia.

3 respuestas a “OVEJAS SIN PASTOR

  1. Avatar de Concha Concha 21 de julio de 2024 / 8:17 pm

    verdaderamente Jesús,ha sido y es el mejor pastor,y actualmente tiene Buenos pastores que siguen la enseñanza que el nos dio y nos da, para muestra un botón,dice el refrán , pero creo que hacen falta más pastores,que se abajen al rebaño y lo mimen,y hagan que se sientan seguros y los sigan

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  2. Avatar de MNLopez MNLopez 22 de julio de 2024 / 6:37 pm

    formamos parte de ese buen pastor que nos apacienta y conduce hacia un mundo mejor…solo necesitamos mirarle con fe y dejar que el Espiritu Santo haga su obra.

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  3. Avatar de Jesús M. Jesús M. 31 de julio de 2024 / 2:15 am

    Un saludo a todos los lectores.

    Quisiera poder aportar algo a esta publicación del padre D. Manuel, pero mucho me temo que, de corazón, y a pesar de haberlo leído varias veces, esta vez me veo absolutamente incapaz de hacerlo. Ni un punto ni una coma puede ponérsele o quitársele a este artículo.

    No puedo más que asentir uno por uno a cada razonamiento que nos ofrece. Define lo que pienso y lo que siento de forma exacta y precisa, tanto así, que creo que ni yo mismo conseguiría expresarlo con tantísima claridad y sencillez.

    Cabe destacar que no se puede describir la realidad actual de esta manera sin hacer un profundo ejercicio de reflexión y sin la asistencia del Espíritu Santo. Merece usted todo mi respeto y mi más sincera enhorabuena por su buen hacer. Es usted un buen maestro.

    Sólo espero que esto sea leído por tantas personas como sea posible, y que sus corazones se conmuevan y que recapaciten, y que les haga regresar a Cristo.

    Gracias padre.

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