TRES COSAS HAY EN LA VIDA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Algunos lo identifican con san Pablo cuando era joven: cumplidor de la ley, buscador de caminos nuevos en la religiosidad. Este domingo se nos propone la figura del joven rico, que se encontró con Jesús cuando el Maestro de Galilea se dirigía a Jerusalén con sus discípulos.

En el precioso diálogo de Jesús con este hombre aprendemos las tres cosas fundamentales que nos pide a sus discípulos, a todos aquellos que buscan la verdad y la vida eterna.

En primer lugar, el cumplimiento de los mandamientos. Se mencionan, en concreto, la mayoría de los mandamientos de la «Segunda tabla», los que tienen que ver con el amor al prójimo. La moral es un camino cierto para vivir la voluntad de Dios. Así se reveló Dios a Moisés para hacer alianza con su pueblo: le regaló los mandamientos para hacer de Israel un pueblo sabio y elegido.

El hombre rico cumple esta primera petición de Jesús: desde su juventud se ha esforzado por vivir según la ley de Dios. La juventud ha sido siempre etapa difícil en la vida para cumplir mandatos, para la obediencia y la virtud. Este hombre –no sé si hoy también hay muchos– lo ha hecho desde esa etapa, desde que recibió en su adolescencia la ley de Moisés en la celebración de la bar mitzvah, en la que se hizo «hijo del mandamiento».

¿Podríamos pedir a los jóvenes creyentes de hoy, sobre todo a aquellos que se acercan al sacramento de la confirmación, que vivan ya desde ahora los mandamientos? ¿No es esa la voluntad de Dios, no es esa la petición que nos hace Jesús?

En su diálogo con el hombre que busca, Jesús se atreve a ir más allá, lo mira con cariño, lo ama y, por ello, le exige más, le pide un par de cosas más allá del cumplimiento: «Deja tus bienes y sígueme».

Además de cumplir los mandamientos, el Maestro nos pide que dejemos algo por él y lo demos a los pobres: desprendimiento y caridad, austeridad y limosna. Ser cristiano consiste en dejar cosas. Precioso grito profético para la cultura actual, también en las sociedades cristianas, que confunden la vida con la acumulación de bienes. Aunque se pueda tenerlo casi todo, la fe nos impulsa a dejar cosas; gracias a ello, podremos ser más libres y nos abriremos a las necesidades de los demás: la libertad y la caridad son fruto del desprendimiento.

De esta forma, de alguna manera, el joven encuentra lo que buscaba, la vida eterna, porque empieza a tener un tesoro en el cielo. Todo lo que aquí se da se acumula a nuestro favor en los cielos; perdemos para ganar: esa es la lógica del Reino de los cielos.

Dejar los bienes no es un fin en sí mismo, por tanto. Nos ayuda a ayudar y, sobre todo, hace posible que estemos disponibles para seguir a Jesús: es la tercera cosa, la última, que el Señor pide a sus discípulos.

También en esta dimensión, creo que nuestra sociedad ha perdido la perspectiva. Desde hace siglos, se tiende a reducir la religión a la dimensión moral: lo importante, parece ser, es «ser buenos»; no importa si no se reza, si no se asiste a la Eucaristía, si no se conoce a Jesucristo. Tampoco importa si no vivimos de forma austera, si acumulamos bienes: lo importante es respetar a los demás y ser buenos.

¿Ha dejado de invitarnos Jesús a que lo dejemos todo y sigamos sus huellas? ¿Se puede ser cristianos en ausencia de Jesús, sin caminar detrás de él acompañando a los demás discípulos?

Sabemos lo que pasó con el joven rico: tenía muchos bienes y, por eso, declinó la invitación de Jesús y se marchó triste. ¿No es esta también la historia de muchos hombres y mujeres de hoy, sobre todo en occidente? Buscaban, pero no se atrevieron a pagar el precio para conseguir aquello que buscaban; por eso, están frustrados y tristes. Han elegido quedarse con sus bienes y han perdido la ilusión y la alegría.

Jesús sigue saliendo por los caminos para dialogar con nosotros y hacernos su propuesta de vida. Ojalá que haya personas atrevidas que eligen seguirlo: la esperanza y la alegría serán el aroma que dejan a su paso.

2 respuestas a “TRES COSAS HAY EN LA VIDA

  1. Avatar de MNLopez MNLopez 13 de octubre de 2024 / 12:44 pm

    …dicen que salud dinero y amor…pero Jesus ajusta estas tres cosas filtradas por el mandamiento de compartir bienes y seguir sus pasos en fe esperanza y caridad para todos los cristianos llamados a vivir desde esta nueva dimensión…todo un reto que nos atrevemos a cumplir porque somos hijos de Dios…gracias otro Domingo mas.

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  2. Avatar de Rita Rita 13 de octubre de 2024 / 8:50 pm

    Sin dudas es la gran prueba para seguir al Señor y ser fieles de cuerpo y alma. Imagino que no se reduce, el pedido del Señor sólo a los apegos materiales desordenados, imagino que también se refiere a entregarle el corazón en todas sus dimensiones, para entregarle también, los apegos desordenados de la memoria, como son los rencores que carcomen el alma y el corazón, también las envidias, las ambiciones despedidas y tantos otros que nos encarcelan en nosotros mismos.

    Gracias Padre por sus reflexiones!! Sigo sus enseñanzas sobre la Sagrada Biblia. Excelentes. Que Dios lo bendiga. Desde Argentina.

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