UNA LUZ EN EL MONTE

MANUEL PÉREZ TENDERO

El referente bíblico fundamental de la Cuaresma, como todos sabemos, son los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto cuando comenzaba su misión. Esta experiencia original de Jesús, por otro lado, nos remite a la experiencia del pueblo de Israel en el éxodo, caminando por el desierto durante cuarenta años hacia la Tierra Prometida.

Pero existe otro referente bíblico fundamental para el tiempo de Cuaresma: el camino de subida a Jerusalén por parte de Jesús y sus discípulos. Es san Marcos el evangelista que subraya esta subida: se trata de la segunda etapa del ministerio público de Jesús. San Juan, en cambio, no tiene la misma perspectiva, porque Jesús habría subido varias veces a Jerusalén durante su vida pública. San Mateo y san Lucas, seguramente siguiendo a san Marcos, también nos hablan de una única subida a Jerusalén en la segunda etapa del ministerio.

La versión de san Lucas, que es la que leemos durante este año, insiste también en esta subida como pedagogía del discipulado: la subida a Jerusalén culminará con la subida definitiva de Jesús, la ascensión a los cielos. En este camino hacia el monte santo, el Maestro va instruyendo a sus discípulos sobre las claves fundamentales del seguimiento.

Este camino hacia Jerusalén está jalonado por los tres anuncios de la Pasión; de esta manera, los evangelistas nos ofrecen el tema y el tono de este itinerario: ser discípulo de Jesús es acompañarlo en la entrega de su vida, aprender a beber con él el cáliz y aprender a servir a los hermanos.

Este camino es difícil de comprender y muy difícil de vivir, es una paradoja y, por ello, el discípulo tiene tendencia a rechazarlo. ¿Cómo puede ser voluntad de Dios que su Mesías acabe en el fracaso, que el Rey de Israel muera ajusticiado como un malhechor?

Por este motivo, al comienzo de la subida a Jerusalén, los evangelios Sinópticos nos presentan la escena de la Transfiguración. Tres discípulos son invitados a subir con Jesús a un monte alto para ver y escuchar. Allí, dos personajes del Antiguo Testamento se aparecen y hablan con Jesús sobre su pasión; son Moisés y Elías, la Ley y los Profetas. El mensaje es claro: la muerte de Jesús está en continuidad con las promesas de Dios, es el cumplimiento de su voluntad anunciada en las Escrituras.

Por otro lado, además de ver a los personajes que resumen la historia bíblica, los discípulos pueden escuchar la voz del Padre que se dirige a ellos para hablarles de Jesús: «Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo». Son palabras muy similares a las del Bautismo, pero con un subrayado nuevo en la escucha. ¿Cuál es el mensaje de Dios a los discípulos? La palabra que Jesús acaba de anunciar, su enseñanza sobre la necesidad de la Pasión, debe ser escuchada, está avalada por la voz misma de Dios. Cuando las enseñanzas de Jesús parecen desbordar nuestra comprensión y nuestras expectativas, el discípulo sabe que ahí está resonando la voz misma de Dios.

En tercer lugar, otro elemento sirve para dar firmeza a los discípulos cuando comienzan el duro camino hacia Jerusalén: la visión de las vestiduras de Jesús. El blanco es el signo de la divinidad y el signo de la vida, de la futura resurrección. En los anuncios de la Pasión, no solo se habla de la muerte: también se afirma la resurrección del Hijo del hombre como parte de los planes de Dios. El camino a Jerusalén no culmina con la muerte, sino con la resurrección y, según san Lucas, con la ascensión.

Esta experiencia por adelantado de la victoria de Jesús, de su futura resurrección, sirve a los discípulos como aliciente y roca firme sobre la que afianzar su seguimiento del Maestro hasta el final.

Todos los discípulos somos invitados, en tiempo de Cuaresma, a tomar el camino hacia la cruz con Jesús; pero esto solo será posible si estamos afianzados en las Escrituras, si sabemos distinguir bien la voz de Dios y si tenemos experiencia real de nuestro futuro, de la victoria de Jesús, de esos vestidos refulgentes que dan luz a nuestro camino presente entre las tinieblas de la historia.

3 respuestas a “UNA LUZ EN EL MONTE

  1. Avatar de Néstor Norberto Bau Néstor Norberto Bau 16 de marzo de 2025 / 12:16 pm

    Gracias Padre. Dios lo bendiga mucho. Oro por Usted. Ore por nosotros.

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  2. Avatar de Manuel Manuel 16 de marzo de 2025 / 12:45 pm

    me invita a reconocer la divinidad de Jesus…El Señor se hace vida en comunidad para nuestro discernimiento y conversión…seguimos adelante…gracias Dios.

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  3. Avatar de hopefulcb9447fc5d hopefulcb9447fc5d 16 de marzo de 2025 / 2:29 pm

    Me quedo con lo siguiente: «Ser discípulo de Jesús es acompañarlo en la entrega de su vida, aprender a beber con él el cáliz y aprender a servir a los hermanos.»

    Que Dios nos dé al Espíritu Santo para ser buenos discípulos de Jesús 🙏🏻

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