MEMORIA Y CAMINO

MANUEL PÉREZ TENDERO

Estamos celebrando el tercer domingo de Cuaresma; con ello, seguimos reflexionando sobre los referentes bíblicos de este tiempo de preparación creyente hacia la Pascua.

En el primer domingo, recordábamos el referente fundamental de la Cuaresma: los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto, ayunando, después del bautismo y antes de comenzar su vida pública.

En el segundo domingo, reflexionábamos sobre un segundo referente: la subida de Jesús a Jerusalén como última etapa de su ministerio hasta su consumación en la Pasión. Ser creyentes, celebrar la Cuaresma, es responder a la invitación de Jesús para subir con él a participar en los misterios de su rechazo, condena, muerte y resurrección.

En este tercer domingo nos fijamos en otro referente importante: el recorrido que nos ofrecen las lecturas del Antiguo Testamento durante los cinco domingos de Cuaresma.

En el primero, leíamos el llamado «credo deuteronómico», que es un resumen de la historia de Israel desde los patriarcas hasta la conquista de la Tierra Prometida. Esta lectura sirve de obertura a toda la historia del pueblo elegido que iremos leyendo el resto de los domingos.

La semana pasada, segundo domingo de Cuaresma, leíamos un texto sobre Abraham, el patriarca de Israel. En este tercer domingo leeremos el episodio de la vocación de Moisés con la zarza ardiendo. El próximo domingo, una lectura del libro de Josué nos presentará la llegada del pueblo elegido a la Tierra Prometida: el final del éxodo como cumplimiento de las promesas hechas a los patriarcas. Por fin, el quinto domingo de Cuaresma, una lectura del profeta Isaías nos habla de un nuevo éxodo: la salida de los israelitas de Babilonia, en el exilio, para regresar a Jerusalén y reconstruir el país; estamos ya en el siglo VI antes de Cristo.

Con una introducción, la historia del pueblo elegido se resume en cuatro etapas: las promesas patriarcales, el comienzo de la liberación y el éxodo, la meta del recorrido por el desierto y el regreso posterior de un pueblo que se ha visto despojado de su tierra por su propio pecado. Los momentos más importantes de la historia de Israel son recorridos por nuestra liturgia cuaresmal. Faltan algunos momentos clave y algunos personajes fundamentales, como el rey David y la importancia del templo de Jerusalén.

La historia se centra, sobre todo, en la relación del pueblo con la tierra que Dios le ha dado: prometida en los patriarcas, se empieza a realizar con Moisés y se culmina con Josué; más tarde, el regreso a la tierra volverá a ser el mensaje del profeta Isaías dirigido a los exiliados en Babilonia.

La tierra como horizonte, como lugar de promesa y meta de un camino a recorrer. Este recorrido nos ayuda a hacer memoria de nuestra propia historia como creyentes: somos el pueblo que nació de Abraham, herederos de aquella historia de liberación que Moisés realizó en nombre de Dios y que se ha convertido en fundamento y modelo de toda liberación posterior. En Cuaresma recordamos quiénes somos, repasamos nuestra historia para afianzar con hondura nuestra identidad y poder afrontar los retos del presente y del futuro.

Pero, además de hacer memoria de dónde venimos, los textos cuaresmales del Antiguo Testamento nos ofrecen también un mensaje fundamental para comprender lo que la Cuaresma está llamada a ser: peregrinación de un pueblo, bajo la guía providente de Dios, hacia el hogar prometido.

Si la Cuaresma es camino por el desierto y subida a Jerusalén, es también recorrido histórico hacia el corazón de Dios, hacia el nuevo cielo y la nueva tierra que Dios ha preparado para su pueblo.

Nuestra tierra prometida es el sepulcro vacío, es la cruz ungida por la presencia de Jesús resucitado. Moisés tuvo que morir antes de entrar en Canaán: Jesús, en cambio, como nuevo Josué, nos ha precedido al cruzar el Jordán de la pasión y abrirnos camino como precursor hacia el corazón del Padre.

Detrás de él, más allá de su muerte: este es nuestro camino cuaresmal.

Una respuesta a “MEMORIA Y CAMINO

  1. Avatar de MNLopez MNLopez 23 de marzo de 2025 / 12:43 pm

    para celebrar que nuestro peregrinar tiene un final feliz por la misericordia de Dios consumada en Jesus…El Señor confía en quien elige y espera mi respuesta…sigo caminando.

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