MANUEL PÉREZ TENDERO

Tres veces aparece en el evangelio según san Lucas el verbo griego «removerse las entrañas, tener compasión»: en la parábola del hijo pródigo, donde se aplica el verbo al Padre que espera en el hogar, en el milagro del hijo de la viuda de Naín, donde el verbo expresa los sentimientos de Jesús que le mueven a hacer el milagro, y en la parábola del buen samaritano, donde se expresa también la raíz del comportamiento de este hombre que tuvo misericordia del herido.
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