DON ABILIO, OBISPO

MANUEL PÉREZ TENDERO

Con una ceremonia sencilla y solemne a la vez, don Abilio comenzó ayer su ministerio en la diócesis de Ciudad Real. La ceremonia fue un signo, ante todo, de comunión: los obispos, los sacerdotes, los religiosos, los seminaristas, las autoridades, el pueblo fiel: todos presentes y todos participando de forma activa.

La Iglesia es una comunión en el espacio y en el tiempo: por eso había ayer tantos representantes de tantas Iglesias y, por eso, se da la transmisión en el episcopado. Cristo resucitado vive en la historia cotidiana de su Iglesia y la pastorea con la sucesión de ministros que, en su misericordia, no deja de enviarnos.

Don Abilio es originario de la Rioja, tierra de buenos vinos, y ha estado estos últimos años ejerciendo su ministerio episcopal en Osma-Soria, también tierra de vinos excelentes en la Ribera del Duero; ahora, viene a otra tierra con abundantes viñas y vinos de tradición. En el Antiguo Testamento, el amor y la alianza se relacionan con el vino y, por otro lado, el ministerio en la Iglesia tiene mucho que ver con el vino como comunión con la pasión y la victoria de Cristo resucitado, que murió por amor y nos ofrece el vino de la alegría y el consuelo.

El ministerio de Jesús comenzó, precisamente, en una boda, muy cerca de Nazaret: en Caná de Galilea. En aquella ocasión, faltaba vino y María intercedió para que Jesús comenzara su hora y se manifestara como el Esposo de las nuevas bodas de Dios con los hombres.

¿No es este el caso, también, de nuestra sociedad y nuestra propia Iglesia? ¿No nos falta el vino de la alegría y la esperanza, el vino del Espíritu? A pesar de la abundancia de alcohol que nuestros jóvenes y mayores derrochan, ¿no le falta el vino verdadero a nuestra sociedad?

¿No tendrá que ver, entonces, el ministerio episcopal con la presencia de Jesús y de María en unas bodas sin vino, en una sociedad sin valores, con matrimonios sin pasión y con pocos proyectos en común?

Es fundamental la presencia de María: sin ella, la Iglesia sería puro formalismo, le faltaría el Espíritu y no nos daríamos cuenta de las necesidades de los hermanos. Ella nos ayuda a los ministros a intuir dónde están las necesidades de nuestro pueblo y nos enseña a situar el problema en el lugar adecuado: los pies de Jesús. Escuchar a María en medio de este mundo es una de las claves para servir el vino nuevo a nuestra sociedad.

Otra de las claves de María está en las palabras dirigidas a los sirvientes: ¿No estamos ahí representados todos los ministros de la Iglesia? Quien hace el milagro es Jesús: los sirvientes colaboran con él para preparar el agua y las tinajas. Es fundamental, entonces, la palabra de María: «Haced lo que él os diga». Esta es la clave de todo ministro, la obediencia. No se puede ser un buen apóstol sin estar a la escucha continua de la voluntad del Maestro. Él es el Pastor, no nosotros: en su nombre somos enviados y, por ello, es constitutiva del ministerio la oración, el contacto continuo con el dueño de la misión.

De esta manera, a la escucha de María y pendientes siempre de Jesús, podremos servir a este mundo el vino nuevo y mejor que Dios ha preparado para la humanidad definitiva. No se trata solo de ayudar en una pequeña falta de bebida, sino de hacer posible que Jesús tome posesión de nuestras bodas, de nuestra vida en todas sus dimensiones, para que nos regale la nueva y definitiva alianza, para que nos vincule a Dios para siempre y nos haga vivir en un amor nuevo y sin límites.

Servidores del vino: necesitamos ministros que acompañen a Jesús en este mundo, lleno de celebraciones, pero con poco amor, para que encuentre su alegría colmada.

Felicitamos a don Abilio en su llegada a Ciudad Real y damos gracias a Dios, que no deja de enviarnos pastores según su corazón.

3 respuestas a “DON ABILIO, OBISPO

  1. Avatar de Manuel Manuel 28 de septiembre de 2025 / 2:30 pm

    Enhorabuena buena Don Manuel por su nuevo obispo…espero que El Señor le siga bendiciendo en su excelente tarea formativa que nos acerca a Dios y cautiva con su Palabra para seguir en comunión con Jesús que junto a Maria nos perdona y libera…gracias.

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  2. Avatar de Pilar Pilar 28 de septiembre de 2025 / 6:16 pm

    Ojalá todos seamos cada día más servidores del «nuevo vino» en medio de una sociedad sin valores y sin sed de Dios!. Necesitamos crecer en docilidad al Espíritu que habla también por medio de sus pastores. Gracias Manuel por estás reflexiones que tanto ayudan.

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  3. Avatar de insightfulbd21e1ad7a insightfulbd21e1ad7a 29 de septiembre de 2025 / 11:57 am

    Buenos días,Padre Manuel. Soy una ávida seguidora de todos sus vídeos pero veo que este año no ha empezado ningún curso. Yo comencé a ver El Evangelio de Mateo y luego todo lo demás. Muchas gracias.

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