MANUEL PÉREZ TENDERO

Leí alguna vez que el director de cine Manoj Nelliyattu Shyamalan, que ha hecho películas como El sexto sentido, quiere mostrar en sus películas cómo tememos aquello que no conocemos; lo que nos da miedo, cuando se acerca, cuando lo hemos conocido, deja de causarnos temor y puede, incluso, llegar a ser parte de nuestra vida.
Es una de las reacciones del hombre bíblico ante la presencia de Dios: el temor. Dios es absolutamente desbordante, su tremenda luz es experimentada como oscuridad por parte de la criatura limitada. Pero, cuando se acerca, cuando ha caminado con nosotros, cuando nos atrevemos a sostener su presencia, ese gran desconocido nos revela su rostro de Padre y se convierte en la mayor fuente de confianza y seguridad para nosotros.
Seguir leyendo