PRIMEROS Y ÚLTIMOS

MANUEL PÉREZ TENDERO

¿Son compatibles la justicia y la misericordia? Una frase de Jesús llena de interrogantes nuestra lógica y sus comparaciones: «Los últimos serán los primeros y, los primeros, últimos».

¿Cómo interpretar esta frase? ¿Cómo comprenderla desde la justicia de Dios? ¿Qué tiene que ver con nuestro compartimiento? ¿Qué tiene que ver, sobre todo, con el comportamiento de Dios en la historia? ¿No es esta frase, de alguna manera, un resumen del mensaje y del comportamiento de Jesús, del misterio de su encarnación y su cruz?

Jesús explicó con una parábola esta frase enigmática del evangelio: la leeremos este domingo en nuestras parroquias; es la parábola de los enviados a trabajar en la viña a diferentes horas. Al final, todos cobran lo mismo, lo estipulado para los primeros trabajadores: un denario.

Seguir leyendo

EL PERDÓN QUE NOS CONSTRUYE

MANUEL PÉREZ TENDERO

La semana pasada hablábamos de la corrección fraterna. Esta semana, todavía dentro del discurso eclesial de Jesús, se nos propone el tema del perdón.

En principio, parecerían dos actitudes contrapuestas: ¿para qué corregir a quien, de todas formas, voy a perdonar? ¿No es mejor callarse siempre y dejar pasar la ofensa?

Como en tantos otros temas de la vida humana, cuando tocamos el misterio no podemos jugar con una lógica de la contraposición: hemos de pensar desde la complementariedad. Corregimos porque perdonamos, perdonamos y corregimos porque amamos.

Seguir leyendo

CORRECCIÓN FRATERNA

MANUEL PÉREZ TENDERO

«Es de sabios rectificar». Todos somos conscientes de las limitaciones del ser humano, aunque no siempre lo somos de nuestras propias limitaciones. Todos estamos llamados a mejorar como personas, nuestra vida está siempre en camino. La persona nace y se hace: somos proyecto, obra siempre inacabada, esfuerzo asumido libremente para ser cada día más nosotros mismos.

¿Cuáles son los medios que nos ayudan a poder mejorar como personas? En su discurso eclesiástico, Jesús nos recuerda uno de estos medios fundamentales: la corrección fraterna. Cuando un hermano peca, se le debe corregir en privado; si no hace caso, es conveniente llamar a una segunda persona que dé objetividad a la corrección; si, aún así, tampoco hace caso, el asunto debe pasar a la comunidad. ¿Si no hace caso tampoco a la comunidad? El hermano quedaría segregado de la comunión. Se trata, pues, de algo muy serio y con consecuencias muy concretas.

Cuando alguien hace algo mal, normalmente, nuestra tendencia es a hablar mal de él, pero no en su presencia. La corrección fraterna se debe distinguir, ante todo, de la crítica. La primera busca construir y supone la valentía y el aprecio por la persona; la crítica, en cambio, suele ser siempre destructiva, supone más bien un acto de cobardía y de falta de cariño hacia la persona criticada.

Seguir leyendo

¿POR QUIÉN TOCAN LAS CAMPANAS?

MANUEL PÉREZ TENDERO

Me gustaría compartir en estas líneas una pequeña experiencia que me ha llegado de un amigo sacerdote.

Todo comenzó con un fallo en la programación de las campanas. Muy temprano, empezaron a tocar sin deber, sin llamar a nada. El sacerdote, al oír el repique, se acercó a la iglesia para poder parar aquella llamada sin objeto. De paso, pensó aprovechar el paseo para poder hacer la oración aquel día en la misma parroquia, que solía estar cerrada por las mañanas. De esta manera, abriendo las puertas, alguna persona podría sentirse invitada a entrar y rezar unos minutos. Por otro lado, el tiempo veraniego empezaba a dar un respiro y la mañana era suave y fresca: convenía abrir las puertas de par en par para que entrara el frescor de la mañana y relajara los calores que las paredes habían guardado después de tantos días de bochorno.

Seguir leyendo

PEREGRINAR

MANUEL PÉREZ TENDERO

El verano es tiempo propicio para viajar. Muchas personas aprovechan sus vacaciones para visitar a sus familias, para conocer nuevos lugares, para descansar en rincones apacibles.

Acabo de regresar de una peregrinación a Tierra Santa con un grupo de cincuenta personas. Son muchos los grupos, de todas las nacionalidades, que nos hemos encontrado en aquellas tierras bendecidas por Dios y necesitadas de paz.

Una de las preguntas que les planteaba al comenzar el viaje es la diferencia que existe entre un peregrino, un turista y un vagabundo. “El peregrino es aquel que tiene una meta”, me decían.

Efectivamente, el vagabundo, por definición, es aquel que no tiene un rumbo fijo, se mueve de un sitio a otro sin que ningún destino oriente su camino. El turista, por otra parte –también por definición-, es aquel que da vueltas (tour), casi siempre con un interés lúdico o cultural. El turista sí puede tener la meta bien definida y preparada; es más, esa meta puede ser de tipo religioso. De hecho, el turismo religioso se ha multiplicado en los últimos años.

Seguir leyendo

LA FE DE LA EXTRANJERA

MANUEL PÉREZ TENDERO

En algún texto del Antiguo Testamento, asistimos a lo que parece una especia de “conversión” de Dios. En los profetas, por ejemplo, aparece el verbo “arrepentirse” aplicado a Dios que estaba a punto de castigar a su pueblo. Es significativo, sobre todo, el caso de Moisés, que intercede ante Dios para que no destruya al pueblo en el desierto por su pecado: parece más misericordioso Moisés que el mismo Dios.

Es evidente que estos textos no quieren decir que Dios cambie de parecer en sus planes; más bien, nos presentan una preciosa idea de la misericordia de Dios desde expresiones y formas de pensar humanas. Con Moisés, también aparece la importancia de la mediación del hombre en la súplica a favor del pueblo: Dios quiere suscitar en nosotros sentimientos de misericordia para con los hermanos.

Seguir leyendo

TEMOR Y CONFIANZA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Leí alguna vez que el director de cine Manoj Nelliyattu Shyamalan, que ha hecho películas como El sexto sentido, quiere mostrar en sus películas cómo tememos aquello que no conocemos; lo que nos da miedo, cuando se acerca, cuando lo hemos conocido, deja de causarnos temor y puede, incluso, llegar a ser parte de nuestra vida.

Es una de las reacciones del hombre bíblico ante la presencia de Dios: el temor. Dios es absolutamente desbordante, su tremenda luz es experimentada como oscuridad por parte de la criatura limitada. Pero, cuando se acerca, cuando ha caminado con nosotros, cuando nos atrevemos a sostener su presencia, ese gran desconocido nos revela su rostro de Padre y se convierte en la mayor fuente de confianza y seguridad para nosotros.

Seguir leyendo

DESDE LISBOA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Cada día resulta más fácil llegar a más sitios in tener que movernos de nuestro asiento. Cada día somos más navegantes del espacio virtual, pero también más sedentarios en el espacio real.

El movimiento físico no es solo necesario para la salud del cuerpo: es una forma de espiritualidad, de situarse ante el mundo y ante los demás.

Muchos jóvenes de todo el mundo se han desplazado las últimas semanas hasta Lisboa: el papa los ha convocado para rezar y reflexionar juntos, para encontrarse y compartir su fe en camino. En muchos momentos, debido a cuestiones de seguridad, no había cobertura en sus móviles, pero no ha dejado de haber encuentro real, movimiento físico hasta el cansancio.

Seguir leyendo

SABER ELEGIR

MANUEL PÉREZ TENDERO

El sueño de Salomón (Museo del Prado)

El genio de la lámpara concedió a Aladino tres deseos: difícil elección. Este cuento nos ayuda a reflexionar sobre lo que realmente nos importa, sobre el tesoro más grande que nuestro corazón anhela; en el fondo, nos ayuda a conocernos más a nosotros mismos, a saber qué motivaciones mueven nuestros actos y qué metas, explícitas o no, nos dan fuerza para el camino.

Más antiguo que este cuento tenemos el relato de los orígenes del gobierno del rey Salomón en Israel. Él tuvo un sueño en Gabaón: Dios se le reveló en la oración y le ofreció concederle un deseo.

Salomón está empezando a ejercer su gobierno y debe prepararse bien. ¿Cuáles solían ser los deseos de los antiguos gobernantes? La victoria sobre los enemigos, el mantenimiento en el poder, las riquezas y el bienestar propio. Salomón elige otro camino: pide sabiduría para buscar el bien del pueblo que debe gobernar.

Seguir leyendo

CASTIGO Y SABIDURÍA

MANUEL PÉREZ TENDERO

Desierto del Sinaí

¿Dios castiga? ¿No es esto incompatible con la imagen de un Dios misericordioso? En este, como en tantos otros temas, creo que se peca a menudo de superficialidad y falta de matices. Escuchemos la perspectiva de un libro del Antiguo Testamento escrito en los albores del cristianismo: el libro de la Sabiduría.

Recordando la historia del éxodo, desde la salida de Egipto hasta la conquista de Canaán, recordando la victoria de Israel sobre sus enemigos, el autor de este libro griego nos habla del castigo moderado del Dios todopoderoso.

Seguir leyendo