¿Se pueden hacer dos cosas a la vez? Depende de la persona y, sobre todo, de la naturaleza de esas cosas. Un refrán castellano dice claramente: «No se puede estar en la procesión y repicando». En la actualidad, en cambio, sería perfectamente posible: con una aplicación en el móvil y unas campanas automatizadas se podría enviar un mensaje desde la procesión para que las campanas repiquen. El progreso, al parecer, hace posible compatibilizar acciones que antes eran incompatibles.
En el Evangelio, Jesús hace algunas afirmaciones de incompatibilidad. La más famosa la escucharemos este domingo en las iglesias: «Nadie puede servir a dos señores, no podéis servir a Dios y al dinero». ¿Es esto cierto? Aunque fuera cierto en tiempos de Jesús, ¿sigue siendo cierto en nuestra sociedad mágica que todo lo hace posible?
El episodio del joven rico, en aquella época, es un claro ejemplo de la imposibilidad de este doble servicio: una persona buena, cumplidora de la ley, no pudo seguir a Jesucristo porque tenía muchos bienes.
Seguir leyendo →