A LOS CUARENTA DÍAS

MANUEL PÉREZ TENDERO

Los periodos de cuarenta días jalonan la vida de Jesús. Al comienzo de su vida, debe ser presentado en el templo por sus padres cuarenta días después de nacer: es la ofrenda del primogénito, porque toda vida le pertenece a Dios. Más adelante, en los comienzos de su vida pública, Jesús pasará cuarenta días en el desierto después de ser bautizado en el río Jordán por Juan el Bautista. Por fin, según el libro de los Hechos de los Apóstoles, Jesús permaneció cuarenta días con sus discípulos después de resucitar para seguir instruyéndolos sobre el Reino de Dios; este periodo final termina con la Ascensión del Resucitado a los cielos.

El número cuarenta, por tanto, no es solo la cifra de la Cuaresma ni tiene como referente solo el desierto; cuarenta días duró también el diluvio que asoló la tierra en tiempos de Noé.

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