
Está llegando el invierno: la luz es cada día más escasa y aprieta el frío muy de mañana. Pero la Navidad se acerca. Para los creyentes, el invierno llega con el calor del nacimiento del hijo de Dios, el calor del pesebre, el calor del cariño de María y José, acompañados por los sencillos –los pastores– y los lejanos que buscan a Dios –los magos–.
Este tiempo de preparación para el invierno cristiano, para el pesebre, para el misterio de Navidad, se llama Adviento, es decir, «Venida, llegada». Con este domingo empezamos este tiempo, que dura cuatro semanas. La gran actitud del Adviento es la esperanza.
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